Cómo usar la rueda de las emociones
Lee la rueda desde el centro hacia afuera. En el centro están las ocho familias principales y en el anillo exterior aparecen las palabras concretas de cada una.
- Empieza por el cuerpo. El pecho apretado, la cara caliente o un nudo en el estómago te dan una pista antes de que aparezcan las palabras.
- Descarta familias. Quizás no sepas qué sientes exactamente, pero casi siempre sabes qué no sientes. Descarta las familias que no encajan.
- Avanza un anillo hacia afuera. Lee las palabras de la familia que quedó y elige la más cercana. Si encajan dos, quédate con ambas. Tener sentimientos encontrados es normal, y Phorb te permite registrar dos a la vez.
- Dilo en una frase. Una palabra que solo piensas ayuda menos que una que dices en voz alta o escribes.
Usa la rueda cuando lleves tres días seguidos respondiendo «bien» o «cansado». Esas palabras cierran la conversación. «Decepción» o «Solo» le dan a tu pareja algo a lo que responder.
Cómo decirle a tu pareja lo que sientes
Dilo en una o dos frases:
Siento [la palabra] por [lo que pasó]. Lo que me ayudaría es [un pedido].
Por ejemplo: «Me siento Preocupado por el dinero este mes. Lo que me ayudaría es revisar los números juntos el domingo». Luego detente y deja que tu pareja responda. Ya explicarás después de dónde viene lo que sientes.
Cambia los reproches por emociones
Algunas palabras suenan a emociones, pero en realidad describen lo que hizo la otra persona. Decir «me siento ignorado» significa «me ignoraste»; tu pareja escuchará una acusación y se pondrá a la defensiva. Busca la emoción que hay debajo:
- Ignorado: prueba con Solo o Herido.
- Poco respetado: prueba con Herido o Enojo.
- Criticado: prueba con Vergüenza o Herido.
- Controlado: prueba con Frustrado o Ansioso.
- Abandonado: prueba con Asustado o Solo.
«Cuando mirabas el teléfono durante la cena, me sentí Solo» pide cercanía. «Me sentí ignorado» abre una discusión sobre el teléfono.
Cuando la conversación sube de tono
Si estás demasiado alterado para elegir una palabra, nombra la familia y pide una pausa: «Siento Enojo y necesito veinte minutos». Después vuelve y termina la conversación. Si la palabra a la que siempre llegas es Desdén, tómalo en serio. El Instituto Gottman señala el desdén como el mayor predictor de divorcio.
Cuando tu pareja te dice cómo se siente
Repite su palabra antes de añadir nada: «Solo. ¿Desde cuándo?». Compartir una emoción es lo que John Gottman llama un gesto de conexión. Según el Instituto Gottman, los recién casados que seguían juntos seis años después habían respondido a estos gestos el 86 % de las veces, frente al 33 % entre las parejas que se divorciaron. Si no tienes claro qué necesita tu pareja, pregúntale si busca consuelo, ayuda o alguien que la escuche. Nuestras preguntas de registro diario siguen esa misma idea.
Comparte también las emociones buenas
Mucha gente mira una rueda de las emociones y ve un catálogo de malos ratos. En esta, Feliz, Confianza y gran parte de Expectativa son agradables y merecen su espacio. En cuatro estudios, Shelly Gable y su equipo observaron que contar algo bueno mejoraba el ánimo más allá del hecho en sí, y que las parejas que solían responder con entusiasmo sentían más intimidad y satisfacción diaria. «Me siento orgulloso de cómo llevé esa llamada» vale tanto como «tengo Estrés».
Por qué ayuda ponerle nombre a lo que sientes
- En un estudio de neuroimagen de la UCLA, las personas que ponían nombre a la emoción de una imagen negativa mostraban menos actividad en la amígdala que cuando procesaban la imagen de otra manera. La amígdala reacciona ante las amenazas, así que nombrar lo que sientes ayuda a quitarle intensidad.
- Quienes distinguen con detalle sus emociones desagradables recurren menos al consumo excesivo de alcohol, la agresividad o las autolesiones en momentos de mucha tensión, según una revisión de Todd Kashdan, Lisa Feldman Barrett y Patrick McKnight. En psicología esto se llama granularidad emocional.
- En dos estudios de diario sobre conversaciones cotidianas, las personas se sintieron más cercanas cuando se abrían y la otra persona hacía lo mismo, y sentirse comprendido explicaba parte de ese efecto. Compartir emociones predecía la cercanía mejor que compartir datos.
Nada de esto significa que una sola palabra arregle una mala semana. Encontrar la palabra y decírsela a alguien que te escucha es un buen primer paso. Si te cuesta mucho identificar lo que sientes o el desánimo dura semanas, habla con un psicólogo o un médico.
¿Qué rueda de las emociones es esta?
Gloria Willcox publicó la rueda de los sentimientos original en 1982 en el Transactional Analysis Journal. Tiene tres anillos, con seis emociones amplias en el centro (triste, enojado, asustado, alegre, poderoso y en paz), y es la versión que suelen entregar muchos terapeutas.
La rueda de las emociones de Robert Plutchik organiza ocho emociones básicas como cuatro pares de opuestos: alegría y tristeza, confianza y asco, miedo e ira, sorpresa y expectativa.
La rueda de esta página usa las ocho familias de Plutchik con 37 palabras cotidianas en el anillo exterior. En Phorb eliges de este mismo conjunto, así que la palabra que encuentres aquí es la misma que puedes enviar. Dejamos dos anillos en lugar de tres para que cada palabra se lea bien en el teléfono.